Cada rincón de este espacio fue diseñado para reflejar un espíritu auténtico, sin adornos innecesarios, con la fuerza de lo simple bien hecho. El estilo industrial se mezcla con acabados rústicos que evocan el origen: ladrillo expuesto, madera cálida, metal al natural… un ambiente que recuerda a los pubs de barrio donde la comida y la conversación se sirven sin prisa.